Biblioteca Popular José A. Guisasola

ESTAMOS TRABAJANDO… Disculpa las molestias.



3

Periódicamente,
es necesario pasar lista a las cosas,
comprobar otra vez su presencia.
Hay que saber
si todavía están allí los árboles,
si los pájaros y las flores
continúan su torneo inverosímil,
si las claridades escondidas
siguen suministrando la raíz de la luz,
si los vecinos del hombre
se acuerdan aún del hombre,
si dios ha cedido
su espacio a un reemplazante,
si tu nombre es tu nombre
o es ya el mío,
si el hombre completó su aprendizaje
de verse desde afuera.

Y al pasar lista
es preciso evitar un engaño:
ninguna cosa puede nombrar a otra.
Nada debe reemplazar a lo ausente.



4

Todo viene de lejos.
Y sigue estando lejos.

¿Pero lejos de qué?
De algo que está lejos.

Mi mano me hace señas
desde otro universo.



5

Ciertas luces apagadas
iluminan más
que las luces encendidas.

Hay lugares donde no es preciso
que algo esté encendido para que alumbre.
Pero además hay cosas
que se aclaran mejor con las luces apagadas,
como algunos estratos oblicuos del hombre
o algunos rincones que se instalan subrepticiamente
en los espacios más abiertos.

Y hay también una intemperie de la luz,
una zona despojada y ecuánime
donde ya no hay diferencia
entre las luces encendidas
y las luces apagadas.



8

Dibujaba ventanas en todas partes.
En los muros demasiado altos,
en los muros demasiado bajos,
en las paredes obtusas, en los rincones,
en el aire y hasta en los techos.

Dibujaba ventanas como si dibujara pájaros.
En el piso, en las noches,
en las miradas palpablemente sordas,
en los alrededores de la muerte,
en las tumbas, los árboles.

Dibujaba ventanas hasta en las puertas.
Pero nunca dibujó una puerta.
No quería entrar ni salir.
Sabía que no se puede.
Solamente quería ver: ver.

Dibujaba ventanas.
En todas partes.



10

¿Cuántas formas de visión
se han abierto en nosotros?
Sabíamos que una sola no basta
y casi sin sentirlo
hemos ido incorporando nuevas ópticas,
insólitas retinas,
a esa ruda ecuación
de ver, ser y pasar.

Y ahora ni siquiera sabemos
con qué ojos vemos lo que vemos.
Ni sabemos tampoco
si aún somos nosotros los que vemos.



12

El error que comete una cosa
al caer de tus manos,
la absurda equivocación de una hoja
al no caer sobre la tierra,
la confusión de un aroma
que emigra de una flor
y se va a perfumar un pensamiento,
no deben atribuirse
a sus modales inexpertos
sino al defecto fundamental que el azar distribuye
como una noche quebrada
por el apocalipsis encubierto de los días.

Esta concreta conspiración del desacierto
indica que la historia aún no ha empezado
y el hombre sólo registra en sus anales
inciertos simulacros de antihistoria.

Tan sólo una imaginación regenerada
que trace los movimientos del regreso,
del perfume a la flor,
de las hojas al árbol,
de una cosa a tu mano,
del azar al azar,
de la noche a la noche,
puede iniciar la historia verdadera.

El mundo está repleto
de anodinos fantasmas.
Hay que hallar los fantasmas esenciales.



13

Hay un momento
en que uno se libera de su biografía
y abandona entonces esa sombra agobiante,
esa simulación que es el pasado.

Ya no hay que servir más
la angosta fórmula de uno mismo,
ni seguir ensayando sus conquistas,
ni plañir en las bifurcaciones.

Abandonar la propia biografía
y no reconocer los propios datos,
es aliviar la carga para el viaje.

Y es como colgar en la pared un marco vacío
para que ningún paisaje se agote al fijarse.



15

Buscar una cosa
es siempre encontrar otra.
Así, para hallar algo,
hay que buscar lo que no es.

Buscar al pájaro para encontrar a la rosa,
buscar al amor para hallar el exilio,
buscar la nada para descubrir un hombre,
ir hacia atrás para ir hacia adelante.

La clave del camino,
más que en sus bifurcaciones,
su sospechoso comienzo
o su dudoso final,
está en el cáustico humor
de su doble sentido.

Siempre se llega,
pero a otra parte.

Todo pasa.
Pero a la inversa.



18

Podría quizá olvidar algo que he escrito
y volver a escribirlo de la misma manera.

Podría olvidar la vida que he vivido
y volver a vivirla de la misma manera.

Podría olvidar la muerte que moriré mañana
y volver a morirla de la misma manera.

Pero siempre hay un grano de polvo de la luz
que rompe el engranaje de las repeticiones:
podría olvidar algo que he amado
pero no volver a amarlo de la misma manera.



48

Todas las historias me parecen conocidas,
todas las intrigas, todos los argumentos.
No lo he vivido todo,
ni siquiera lo he visto.
No guardo en mis alforjas
el resumen en píldoras
de todo cuanto existe.

Pero todos los rostros me resultan conocidos,
todas las voces, todos los paisajes.
No me he cruzado con todos los hombres,
ni siquiera los he oído o leído.
No conservo en mis ojos
el arduo laberinto
de todos los reflejos.

Sin embargo, en el fondo
hay algo que alguna vez he pensado
o vivido o amado alguna vez,
casi un relámpago de nada,
que sin yo darme cuenta
enhebró un filamento
de todo cuanto existe
y me ha dejado adentro
la sensación extraña
de haber pensado todo,
de haber amado todo,
de haber tocado todo,
hasta lo que no existe.

Y también en el fondo
o más allá del fondo
no dejo de escuchar una música
a la que se parecen
todas las otras músicas,
no dejo de escuchar un silencio
que pasa como un duende
por todos los silencios.
Y desde allí se oye claramente
las ondas detenidas,
las fósiles mareas
del silencio futuro,
del silencio final.



55

Rostros que van,
rostros que vuelven.

Hay una sola diferencia:
la lluvia, en el camino,
moja más a los que vuelven.



65

Espacios en blanco.

En el poema,
en la vida,
quizá también en la muerte.

Pesan más que los otros.

¿Pesará más el color blanco
que los otros colores?

¿O los espacios en blanco
tampoco están en blanco?



77

El misterio no tiene dos extremos:
tiene uno.
El único extremo del misterio está en el centro
de nuestro propio corazón.

Sin embargo,
no dejaremos nunca de buscar el otro extremo,
el extremo que no existe.


Fuentes consultadas:

»Roberto Juarroz. Poesía Vertical II - Emecé

»Poesía Vertical. Antología Esencial. Roberto Juarroz. Selección de Sandra Santana Mora y Beatriz San Vicente. Supervisada por Laura Cerrato.

» avatAres apuntes literarios y algo más
https://avataresletras.com/marta-mutti/espirales-ficcion/textos16.html

»Blog: Vomité un Conejito, de Silvia C. Navarro.
https://vomiteunconejito.wordpress.com/2020/08/21/duodecima-poesia-vertical-de-roberto-juarroz/

"Argentina crece leyendo"


Selección y curaduría:
Analía Alvado

Proyecto asociado a «Garabatos»

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